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El espectacular auge de la economía china durante las últimas décadas, y la actual desaceleración, ha tenido y está teniendo unas implicaciones enormes. No es para menos dado el tamaño que ha alcanzado. Su contribución al crecimiento global en general, y al de la demanda de las materias primas en la última década y media especialmente en particular, ha sido muy sustancial.
El 2016 está resultando ser un año de incertidumbre y alta volatilidad a nivel mundial desde una perspectiva financiera y política. Las políticas monetarias de los bancos centrales de Japón, Eurozona y Suecia contrastan con las que son tomadas por Chile, México y Estados Unidos. El panorama político también está siendo noticia alrededor del mundo respecto a una tendencia de apoyar a los extremos de izquierda y derecha en Europa con el resultado del referéndum alemán la pasada semana, los posibles prospectos de las elecciones primarias de Estados Unidos, el apoyo que recibe Jeremy Corbyn en el Reino Unido y la extrema derecha en Francia.
Desde el inicio de la gran recesión en 2008 los bancos centrales más importantes del mundo se han puesto muy imaginativos y han ideado toda una serie de medidas destinadas primero a paralizar los efectos de la devastadora crisis de liquidez y más tarde a intentar relanzar la economía. La última de estas medidas no convencionales de política monetaria son los tipos de interés negativos.
Después del 2008, los países productores de commodities experimentaron una especie de bonanza económica. Esta bonanza económica se produjo como resultado de un incremento creciente y sostenido de los precios. Estos incrementos muchas veces fueron sin ningún tipo de precedente en la historia del commodity en cuestión.
Las noticias de la caída del precio del petróleo y su impacto en las economías de países productoras de petróleo son bien conocidas. En el caso de México dicha caída ha tenido un efecto notorio en el tipo de cambio y pese a la depreciación del peso, sus exportaciones aun no aumentan.
Marzo ya está encima y la ley de tarjetas de crédito en Guatemala entra en vigencia, por lo que los bancos han venido haciendo los cambios necesarios para poder cumplir con la ley sin ningún retraso. Esta ley, que tanto clamaba tener como objetivo la terminación de los abusos de los bancos con respecto a los cobros (tasas de interés y el acoso para exigir el pago), tendrá otros efectos negativos de los cuales no se había percatado la gran mayoría: el incremento de precio de otros servicios financieros, y el desplazamiento al mercado informal y, por lo tanto, desregularizado.
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El reciente decreto del impuesto único sobre inmuebles (IUSI) ha revelado algunos opositores y argumentos inesperados.
¿Cuánto estaría dispuesto a pagar para evitar el tráfico?
En un comunicado apresurado del gobierno se dieron varias «justificaciones técnicas» para el incremento del salario mínimo; repasaremos algunos datos del IGSS y de la inflación para determinar si estas justificaciones son correctas.