Artículos
Después de años de problemas en el sector bancario europeo, con un 2012 en el que el sector se encontraba al borde de la bancarrota debido al impago griego y los aumentos de las primas de riesgo de los países periféricos, el crédito vuelve a fluir con tasas positivas tanto a empresas como a particulares.
Aunque los sectores populares y los sindicatos celebren los incrementos en salarios mínimos –a pesar de que cualquier aumento les parece siempre poco–, los aumentos al salario mínimo pueden ser dañinos para la economía en general y para sectores particulares, especialmente.
Una de las noticias más comentadas en el mundo de la economía y las finanzas fue la decisión de la Reserva Federal de los Estados Unidos de subir los tipos de interés el pasado 16 de diciembre. Dicha noticia tuvo una rápida respuesta del banco central de México que decidió aumentar en 0.25 puntos porcentuales su tipo de interés objetivo.
La reserva federal aumentó la tasa de interés un cuarto de un punto la semana pasada, primer escalón en casi una década. Esta subida de la tasa de interés no tomó por sorpresa a los mercados ya que de hecho se esperaba que sucediera antes.
El sector inmobiliario es de los más pro-cíclicos que usualmente existen en las economías modernas. Este sector es, usualmente, uno de los principales objetos de sobre-inversión en las fases alcistas del ciclo económico. En consecuencia es también uno de los que más sufre cuando las burbujas se pinchan.
Pareciera que el programa de flexibilización monetaria del Banco Central Europeo no fue exitoso, y que la política seguida por la Reserva Federal tuvo mejores resultados. La pregunta de fondo es si el crecimiento económico de las dos regiones, sobre todo Estados Unidos, no ha sufrido una distorsión significativa en precios relativos y, por lo tanto, de inversión.
Artículos
¿Cuánto estaría dispuesto a pagar para evitar el tráfico?
En un comunicado apresurado del gobierno se dieron varias «justificaciones técnicas» para el incremento del salario mínimo; repasaremos algunos datos del IGSS y de la inflación para determinar si estas justificaciones son correctas.
La extracción petrolera ha generado beneficios económicos, no solo por la inversión, el gasto local y las contrataciones de Perenco —que benefician a un buen número de guatemaltecos—, sino también por los ingresos para el Estado.