Del nuevo ídolo y el tipo de cambio real en Guatemala

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Guatemala vive momentos institucionales complejos. Luego de la crisis política que se desató por motivos de los escándalos de corrupción, la calma institucional no parece llegar. Unas de las pocas instituciones respetables (sin ser perfecta, pero relativamente con buen desempeño en relación a Latinoamérica)  y, tradicionalmente, respetada ha sido el Banco de Guatemala y, en cierto sentido, la moneda nacional: el quetzal. En los últimos tiempos, se ha desatado una controversia alrededor del tipo de cambio. A diferencia de otras monedas latinoamericanas, el quetzal ha tenido una tendencia a la apreciación desde hace aproximadamente dos años.  Esto ha traído mucha discusión sobre los sectores que pueden tener problemas con dicha tendencia, y de los posibles beneficios y perjuicios que pudiera producir una política pública de devaluación por parte del banco central.

Con ese corto preámbulo, este artículo pretende dar continuidad a mi artículo de la inflación en Guatemala, y luego a mi artículo del tipo de cambio nominal y el conflicto de interpretaciones sobre las remesas.  

Como conclusiones de los artículos anteriores, podemos decir que la inflación en Guatemala sigue siendo un fenómeno monetario (y que los shocks en producción son tan significativos como aumentos en la masa monetaria), y que el tipo de cambio nominal sí está afectado, en su determinación de corto plazo, por el volumen de remesas que ingresan al país.  Esta última afirmación hay que entenderla en su contexto. Es una parte importante de la oferta de dólares en el país, pero muestra un efecto creciente en los últimos dos años, coincidentemente con la reducción de precios del petróleo, y algunos movimientos institucionales en condiciones de otorgamiento de crédito en dólares a sectores como la generación y distribución de electricidad. Otro factor importante en el sector institucional es las restricciones de utilización de dólares en efectivo que genera cierto mercado informal y paralelo a un precio menor[2].

El problema a tratar en este artículo es si el tipo de cambio real representa un elemento determinante del crecimiento económico a largo plazo o un arma de lo que Nietzsche denominó los sabios famosos[3].

El tipo de cambio real no ha sido considerado en la historia del desarrollo tradicional de factores de crecimiento económico. Habitualmente, se entiende como factores de crecimiento económico la acumulación de capital y la mano de obra[4].  La teoría clásica se desarrolló a partir de Ramsey (1928), Solow (1956), Swan (1956) y Cass (1965). Estas teorías planteaban un problema a largo plazo. Un estado estacionario de crecimiento, que sólo podía explicar el crecimiento de largo-largo plazo con fenómenos exógenos (tecnología, por ejemplo).  Luego, en los años 80s, 90s y principios de los 2000, el problema fue, en cierto sentido, endogenizar el crecimiento de largo-largo plazo. En ese momento se desarrollan teorías del efecto del capital humano y, por ejemplo, la labor de Barro (2000) señala que es importante las decisiones individuales (hijos por persona, cantidad de educación) y colectivas (niveles de democracia, y qué tipos de instituciones tenemos).  Los derechos de propiedad, y el Estado de Derecho son elementos significativos para un crecimiento a largo plazo.

En una tradición diferente en sentido, aparece Dani Rodrik y otros autores señalando que algunos países se han desarrollado utilizando (entre otros elementos) la promoción de exportaciones devaluando tipo de cambio real. Estos efectos desarrollan cierto tipo de encadenamientos productivos y la generación de industria pesada. Los ejemplos que utilizan son Corea del Sur, Taiwán y China. No se ajusta la teoría tanto a países como México.

El tipo de cambio real y Guatemala

Es preocupación de todo guatemalteco las razones que no permiten, o que no han permitido que Guatemala, es decir su población, se enriquezca y salga de la pobreza en la que vive.  Se analizará si las teorías contemporáneas sobre tipo de cambio real tienen algún indicio de ser aplicables a Guatemala.

Para aportar sobre los determinantes de crecimiento económico para Guatemala se analizará que ha sucedido en los últimos años con los tipos de cambio real[5] y se comparará con algunos países con los que podría estar Guatemala compitiendo por inversión extranjera. Por ejemplo, Honduras y México.

Gráfica 1

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Fuente: Elaboración propia con datos tomados de www.bruegel.org. Importante notar que el Banco Mundial no calcula el índice de tipo de cambio real para Guatemala.

En la Gráfica 1, es evidente que, en términos relativos, en los últimos años, el tipo de cambio real para Guatemala se ha venido apreciando sobre México y sobre Honduras. Pero, sobre Honduras la diferencia relativa de apreciación del tipo de cambio de Guatemala es menor que aquella sobre México, efecto muy poderoso la cantidad de dólares en circulación en el país derivado de remesas, y dólares informales sin explicación en la economía. También es interesante notar que han existido otros períodos prolongados de depreciación del tipo de cambio real que puede ser el período de 1985-2010.

La pregunta importante a realizar es ¿afecta positivamente o negativamente el crecimiento de Guatemala?  La forma de discutirlo será planteando una función de producción Cobb-Douglas modificada para Guatemala. Es decir:

Y =  A* K a * L b

Modificada sería

Y =  A* K a * L b * RER c

Aplicando logaritmos para poder determinar los coeficientes sería:

Log Y = Log A + Log K a + Log L b + Log RER (t-1) c

Dónde Y[6] es Producto Interno Bruto Real (Dólares de 2010), K es Capital Invertido (Dólares 2010), y L (Fuerza Laboral) y RER es Índice del Tipo de Cambio Real calculado con 67 países.

Es importante notar que, habitualmente, se utilizan para medir el residuo de Solow elementos como escolaridad, índice de libertad económica, índice de estado de derecho, pero no se logró obtener una serie de tiempo lo suficientemente amplia como para calcular una regresión. Si se obtuvo una para tratar de determinar el impacto, o no del tipo de cambio real (en el Anexo 1 se puede ver la tabla con la tabulación y definición de las variables). Se consiguió series de tiempo de 1990 – 2014. El resultado de la regresión fue el siguiente:

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No es ninguna sorpresa observar que el nivel de capital invertido, y la cantidad de personas en la fuerza laboral sean variables significativas y que expliquen bastante bien el crecimiento económico de Guatemala. El capital muestra un coeficiente inelástico menor en importancia al de la mano de obra. Probablemente porque el efecto del capital tiene efectos a futuro[7]. Podría retardarse la variable, o utilizar tal cual este modelo y usar el PIB del año anterior que recogería los efectos de retardo. Dado que sabemos que el capital es productivo y afecta el crecimiento económico se dejará con el primer modelo (en el anexo se puede ver el resultado completo de la regresión).

Es una sorpresa encontrar que el tipo de cambio real sea significativo  y que su efecto sea positivo. El tipo de cambio es significativo con 2 años de retardo. ¿Qué significa? Los datos sugieren que, a medida que el tipo de cambio real se fortalece en Guatemala, el PIB es mayor. ¿No es esto una contradicción? A primera vista sí, pero puede interpretarse de la siguiente forma: habitualmente, se puede pensar y no estar lejos de la realidad que una apreciación del tipo de cambio real afecta negativamente las exportaciones, pero probablemente aumenta en mayor proporción los componentes de Consumo e Inversión (entendida en sentido amplio esta última). Recordemos que la forma habitual de calcular el Producto Interno Bruto (PIB) es una sumatoria de todos los bienes y servicios producidos en un país en un año a precios finales de mercado. Se calcula como una sumatoria de Consumo + Inversión + Gasto Público + Exportaciones Netas.  El consumo es obviamente influenciado por un tipo de cambio real apreciado, y se podría hacer un vinculo (al menos en los últimos años) con las remesas. El factor de inversión podría ser cuestionado y, en cierto sentido, es correcto hacerlo. Lo que no se mide, ni se ve, es el efecto en el capital humano que tienen las remesas. Habitualmente, los receptores de remesas tienden a realizar el siguiente proceso de capitalización familiar: 1. Alimentación y vestido, 2. Compra de Electrodomésticos, 3. Compra o mejora de vivienda, y 4. Educación de hijos. Es cierto, esto no es una acumulación de capital fijo de industria pesada, pero es capital humano. Este bienestar se desvanecería sin el sueldo del papá en Estados Unidos, pero genera efectos positivos para quienes lo reciben y su entorno inmediato.

Es opinión del autor de este texto que, en general, no hay hechos solo interpretaciones.  (Nietzsche, 2003, pg., 139). Los números son tan interpretativos como las palabras, y en economía probablemente más. Se realiza la compilación de datos, y su análisis porque es una forma común de interpretación pero no como fundamento final o último de un argumento. Los datos se han compilado con el mayor cuidado y se han tratado de hacer los análisis de igual forma. Los resultados, como el de todo estudio empírico, es discutible e interpretable. Así como los resultados muestran un R cuadrado ajustado muy alto, y da lugar a pensar si los datos son correctos, de igual forma una función de producción Cobb-Douglas modificada por el tipo de cambio real. Ni los datos ni la función de producción modificada son perfectas, pero arrojan alguna información para continuar investigando y dan elementos para pensar y analizar.

Búsqueda de rentas y el nuevo ídolo

Un poco de historia del pensamiento económico para dar sentido a esta interpretación: Antes de Adam Smith la tradición económica más relevante había sido los fisiócratas, sobre todo en Francia. Muy apegados a la idea de un orden de la naturaleza y, por lo tanto, de cierta libertad, pero también se desarrollaba una teoría, o creencia, denominada Mercantilismo. El concepto de riqueza en ese denominado Mercantilismo o Colbertismo es la cantidad de dinero (metálico en la época) que el Estado pueda tener. Esta forma de concepción de la riqueza derivaba en un Estado que favorecía las exportaciones en detrimento de importaciones, generando metálico para el país. En La Riqueza de las Naciones, puede entenderse (o interpretarse) algo muy diferente: la riqueza es la cantidad de bienes y servicios disponibles para el consumo de la población.

Probablemente, proponer una política pública de devaluación sistemática del tipo de cambio real es una búsqueda sistemática de rentas. Ahora no necesariamente se beneficia al Estado, pero sí a un grupo de agentes económicos. Los datos sugieren que devaluar sistemáticamente el tipo de cambio real generaría menor bienestar para la mayoría de personas, o al menos es lo que sugieren los datos dado el marco cultural e institucional de Guatemala. ¿Es económicamente deseable que Guatemala sea una economía basada en el consumo y el comercio más que en industrias pesadas? Son decisiones individuales que toman forma culturalmente. Se entiende que existen personas que pueden citar a Krugman, Stiglitz y Rodrik como académicos destacados en el mundo, y que proponen una forma de intervención del Estado (el nuevo ídolo) para desarrollar las naciones. En la opinión del autor de este artículo, es Nietzsche quién, en su Así hablaba Zaratustra, mejor contesta a estas personas que citan como fundamento a esta tradición interventora en economía. Luego de escuchar los discursos de esas tradiciones uno podría decir:

“Cuando Zaratustra estaba de nuevo solo, dijo para sus adentros: ¿Será posible? Ese viejo santo en su bosque no se ha enterado aún de que ¡Dios ha muerto[8]!” (Nietzsche, 2009, pág. 12)

Podemos hacer una metáfora corta y simple sobre el tema con Nietzsche. El Estado es el nuevo ídolo por el cuál se perpetúa la moral de esclavo (de amo y de rebaño). Este tipo de intelectuales quienes proponen esta relación como la salvación del pueblo, Nietzsche les denomina sabios famosos. Estos sabios sirven a alguno de los estamentos que constituye la vida del último hombre y la moral de esclavos en la que se sostiene: un pastor y un rebaño. Unos beneficiados y otros entretenidos.  A esta sabiduría popular que se puede achacar (desde Nietzsche) a los expertos de televisión, consultores de la ONU, asesores políticos y políticos en general, se opone la sabiduría salvaje de Zaratustra. Esta sabiduría salvaje de Zaratustra no pretende perpetuar la relación amo-esclavo (estado-pueblo), sino más bien romperla y dar paso al Übermensch o sobre hombre, aquel que crea su propia moral y su propia vida. Aquel que no espera que el Estado  (o los sabios famosos) resuelva su existencia. Aquellos economistas que se apegan al mundo del nuevo ídolo probablemente se encuentran (según Heidegger) en aquella disyuntiva de la autenticidad e inautenticidad. Lo público, o uno (la masificación cultural, por resumirlo brevísimamente), induce al economista a perderse en la tradición de que sólo a través del Estado y las políticas públicas pueden desarrollarse los países. Las nociones de libertad, aun a costa de la propia riqueza, no tienen cabida, ni el pensamiento libre. Hay que hacer pastorela con las personas. Una posición autentica podría ser que cada quién decida libremente que desea hacer con su existencia, y dejar las economías seriamente sin regulación.

“¡No habéis servido a la verdad, sino al pueblo y a la superstición del pueblo, famosos sabios todos! Y precisamente por eso habéis sido venerados. (…) Más ¡cómo podríais acompañarme vosotros, oh, famosos sabios, servidores del pueblo!” (Nietzsche, 2009, pág. 62)

Conclusiones

Una potencial solución al problema de Guatemala de la pobreza y falta de desarrollo sería dejarlo en auténtica libertad: libre de aranceles, libre de restricciones al comercio, libre de salarios mínimos que perjudiquen a todos, libre de políticas públicas que deseen perpetuar la vida de los sabios famosos a costa de un rebaño. La única función del Estado podría ser seguridad y justicia que garanticen derechos de propiedad.

La institución de la moneda debería ser (mientras el estado mantenga su  monopolio) dejar que fluctúe la oferta y demanda. La mejor solución quizá no es la dolarización (como sugería en mi artículo anterior), sino quizá el free banking. Esto permitiría que se aprovecharan diferentes circunstancias por diferentes emisores y usuarios de moneda. Soluciones impensadas en la moral de Estado-Rebaño, pero probablemente serían dejar al pueblo solo, y hacer que el nuevo ídolo (Estado) entre en su ocaso.

En el sentido que menciono, esta sabiduría salvaje de Zaratustra, propongo por ejemplo eliminar todos los aranceles, restricciones al comercio, licencias, y la eliminación del salario mínimo; enfocar al Estado a una mínima expresión para que cada persona en su entorno cultural pueda florecer o marchitarse de acuerdo a su propia perspectiva de vida. La mejor política pública es aquella que se desvanece y deja a las personas hacer por sí mismas.

Quizá el tema más urgente en Guatemala es la eliminación del salario mínimo. Hace aproximadamente un año, escribí un artículo sobre la tormenta que enfrentan los exportadores con aumento de salario mínimo, caída del precio de commodities y apreciación del tipo de cambio.  Es momento de una sabiduría salvaje que permita que el Estado deje de dañar personas en la economía nacional. El aumento del salario mínimo no solo afecta la estructura productiva del país, sino también a las personas que se quedan sin empleo.  Si la apreciación del tipo de cambio afecta a algunos sectores, hay que pedir al estado que deje de dañarlo, pero no solicitando una política pública para que dañe a otros y el Estado resuelva su problema. Esa es – en la mente de Nietzsche – una moral y respuesta de esclavo. Una respuesta diferente sería pedirle al Estado que deje que el exportador pueda contratar, trabajar en condiciones de libertad, sin salario mínimo, sin obligación (ni fiscal) de utilizar quetzales, y la libertad, por ejemplo, de que no solo exista libre negociación de divisas (que todas son emitidas por Estados) sino que cualquiera pueda emitir moneda para que los potenciales problemas del tipo de cambio se resuelvan por los empresarios mismos.

Atención especial debería de poner el estado a la seguridad. Evitar extorsiones, robos y secuestros. El Estado debería de enfocarse directamente en esos temas y dejar a las personas en libertad para decidir su destino.

La suposición de cómo funciona la economía es una diferencia entre utilizar una moral Estado-Esclavo (haciendo alusión a Nietzsche) para base de una política pública o no basarlo en una moral de este tipo. Buchanan lo expone en su ensayo Is the Economic the Science of Choice?: “La artificialidad objetiva de cualquier estructura de recompensas, como la concibe un espectador externo, tiende a pasar por alto que las consecuencias de un dilema que solo existe en la menta del observador, pueden ser imputadas a los participantes de una interacción en proceso” (Buchannan, 2000, pg., 17).  Esto subyace probablemente a cualquier propuesta de política pública basada en lo que Buchanan solía llamar Pigovian Policy Norms.

No olvidemos que los acuerdos  prácticos del ayer (falsos), pueden ser utilizados hoy como una verdad a favor de algunos. (Nietzsche, 2010, pg. 21).

Así habló Zaratustra.

Referencias

  • Barro, Robert. (1999). “Determinants of Economic Growth”. The MIT Press.
  • Buchanan, James. (2000) “Is the Economic the Science of Choice?” en “Economic Inquiry and Its Logic. The Collected Works. Liberty Fund”.
  • Gujarati, Damodar (2001). “Econometría”. McGraw-Hill.
  • Heidegger, Martín. (1962) “Being and Time”. Harper San Francisco.
  • Nietzsche, Friedrich (2009). “Así hablaba Zaratustra”.  Ediciones Brontes.
  • Nietzsche, Friedrich (2003).  “Writings from the late notebooks”. Cambridge University Press.
  • Nietzsche, Friedrich (2010). “Sobre verdad y mentira en sentdo extramoral y otros fragmentos de filosofía del conocimiento”. Editorial Tecnos, S.A.

Anexos

Resultados Regresión

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 a-110-4tabla3

a-110-6tabla5

Información de Guatemala

a-110-5tabla4

 Tomado de: http://bruegel.org/2012/03/real-effective-exchange-rates-for-178-countries-a-new-database/
Fuente: World Bank, compliado por www.theglobaleconomy.com
Fuente: World Bank, compliado por www.theglobaleconomy.com
Fuente: World Bank, compliado por www.theglobaleconomy.com deflatados con IPC citado adelante.
Fuente: https://www.ers.usda.gov/data-products/international-macroeconomic-data-set/international-macroeconomic-data-set/
Fuente: https://www.ers.usda.gov/data-products/international-macroeconomic-data-set/international-macroeconomic-data-set/
Elaboración propia con información de las fuentes previamente citadas.

Definiciones de variables tomadas de The Global Economy compliador de datos del Banco Mundial

Indicator:        Capital investment, in dollars
Measure:         billion U.S. dollars
Source:             The World Bank

Definition: Gross capital formation (formerly gross domestic investment) consists of outlays on additions to the fixed assets of the economy plus net changes in the level of inventories. Fixed assets include land improvements (fences, ditches, drains, and so on); plant, machinery, and equipment purchases; and the construction of roads, railways, and the like, including schools, offices, hospitals, private residential dwellings, and commercial and industrial buildings. Inventories are stocks of goods held by firms to meet temporary or unexpected fluctuations in production or sales, and “work in progress.” According to the 1993 SNA, net acquisitions of valuables are also considered capital formation. Data are in current U.S. dollars.  Han sido deflactadas a dólares de 2010.

Indicator:        Labor force
Measure:         million people
Source:             The World Bank

Definition: Total labor force comprises people ages 15 and older who meet the International Labour Organization definition of the economically active population: all people who supply labor for the production of goods and services during a specified period. It includes both the employed and the unemployed. While national practices vary in the treatment of such groups as the armed forces and seasonal or part-time workers, in general the labor force includes the armed forces, the unemployed, and first-time job-seekers, but excludes homemakers and other unpaid caregivers and workers in the informal sector.

 

[1]  Agradezco a mi buen amigo Edy Paul Boteo por los comentarios. Los errores son míos.

[2] Algunos lectores me preguntaban sobre si la información generada en el segundo artículo no constituía evidencia suficiente para denotar un mal holandés.  En ese momento generé diferentes regresiones con diferente horizonte temporal con datos desde 2004 hasta 2015. Los resultados fueron siempre significativos (excepto usando datos desde 2004). Es evidencia suficiente (en mi opinión) para decir que las remesas afectan el tipo de cambio.  No es evidencia suficiente para decir que existe un mal holandés. ¿Por qué? Porque  los números dejan la suficiente amplitud en la explicación para que otros factores sean más importantes que las remesas. De hecho, por eso el título del artículo anterior es conflicto de interpretaciones.  Además, por la posición filosófica del autor (fenomenológica – hermenéutica contemporánea), todos los modelos econométricos están mal especificados.  Ninguna forma de relato (matemático,  apriorístico, estadístico u otro) es capaz de extenuar la realidad y el mundo de significatividad donde se constituye lo que llamamos evidencia. Por eso, siempre que el autor utiliza un modelo econométrico o estadístico, enfatiza que está mal especificado, aunque tenga relevancia estadística.

[3] F. Nietzsche en su libro, Así hablaba Zaratustra, denomina sabios famosos a aquellos que la fama y el dinero les atrae más que la verdad.  La proposición de Nietzsche pude ser extendida hoy en día a prácticamente todas las personas públicas que se encuentran inmersas en la vivencia de la imagen del mundo de hoy en día: expertos, analistas televisivos, y personas sabias famosas en general.

[4] Ver por ejemplo un breve resumen de Clynton R. López, Crecimiento Económico: una similitud entre austriacos y neoclásicos, en la revista Apuntes de Economía y Política en http://cadep.ufm.edu/wp-content/uploads/2013/02/apuntes007.pdf

[5] En el artículo anterior, se dio una definición y breve discusión sobre qué era el tipo de cambio real y cuándo se cumplía sus poderes predictivos. No coincide con la teoría cuando hay producción de bienes no transables, aranceles, medidas no arancelarias, y restricciones al movimiento de capitales. La definición que utiliza el Fondo Monetario Internacional es: Real effective exchange rate is the nominal effective exchange rate (a measure of the value of a currency against a weighted average of several foreign currencies) divided by a price deflator or index of costs.

[6] La regresión se ha llevado a cabo como un modelo o regresión no limitada, o no restringida. Dado que se ha modificado la función de producción Cobb-Douglas añadiendo el índice de tipo de cambio real se eliminó la restricción de retornos constantes a escala.

[7] Se ha retardado el capital un período para evitar, en la medida de lo posible, algún problema de endogeneidad del modelo, aunque eliminarlo es imposible.

[8] A propósito del cuestionamiento de los lectores sobre si se estaba haciendo análisis moral o religioso, diría que es moral descriptivo o fenomenológico. La moral tiene existencia simbólica y ocupa un lugar en el marco institucional del pueblo de Guatemala.

AVISO: el análisis contenido en este artículo es obra exclusiva de su autor, las aseveraciones realizadas no son necesariamente compartidas ni son la postura oficial de la Universidad Francisco Marroquín.

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Clynton López Flores

Clynton López Flores

Profesor de la Universidad Francisco Marroquín desde 2002 en las áreas de economía y filosofía. Licenciado en Economía con especialización en Finanzas por la Universidad Francisco Marroquín, Master en Economía por la Universidad Francisco Marroquín, ambas Magna Cum Laude. Cursó los programas ejecutivos en Boston University sobre Managerial Economics & Corporate Finance, la Maestría en Filosofía en la Universidad Rafael Landívar (especialidad fenomenología), y el Post Grado en INCAE de Alta Gerencia. En el ámbito profesional cuenta con más de 10 años de experiencia gerencial en banca y empresas financieras tanto en Guatemala, como en California y Puerto Rico.


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2 Comentarios

  1. LIC. ROBERTO LOPEZ PORRAS Economista USAC el 23 enero, 2017 a las 5:48 pm

    A primera vista me parece un análisis teórico con gran abstracción que no se aplica a un mundo interrelacionado diferente al esquema que presenta el artículo. El mundo real es diferente y los sistemas actúan no en abstracto sino en la realidad endógena y exógena. La coyuntura nacional e internacional cuentan.La contradicción de vivir en un mundo real de competencia y Poder es diferente al mundo de ficción o al mundo teórico de la academia. Guatemaola ha reducido por los grupos de presión, al Estado sin Poder, paralizado que es la parte teórica del análisis, pero el empresario vive y actúa en un mundo real que le es propicio por la importancia del Capital y el Poder que el incluye. Si Guatemala pudiera vivir aislada con un régimen de autarquía económica, lo cual es imposible, excepto si reproducimos la economía de la Tribu en la selva, el planteamiento tendría elementos de análisis positivos, pero no vivimos esa realidad, sin embargo el esfuerzo académico es bienvenido. ROLOPO

    • Clynton R. Lopez el 26 enero, 2017 a las 9:22 pm

      No estoy muy seguro de entender a qué se refiere con el mundo real, o fuera de la academia. Toda mi vida he sido parte del sector privado, en él me he desempeñado. Es muy diferente a como se mira el mundo desde el Estado, o de una institución pública, o semi pública, como el Banco Mundial, el BID o algún organismo. Decir que los empresarios resuelvan sus propios problemas no creo que sea algo fuera de la realidad.

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