El déficit comercial de México continúa
Las noticias de la caída del precio del petróleo y su impacto en las economías de países productoras de petróleo son bien conocidas. En el caso de México dicha caída ha tenido un efecto notorio en el tipo de cambio y pese a la depreciación del peso, sus exportaciones aun no aumentan.
A continuación una muestra del comportamiento de la balanza comercial y financiera desde 2014.
}Con datos de enero de 2016 vemos que la tendencia no parece cambiar. Según el último reporte del Instituto de Estadística y Geografía de México, para enero de este año México cerró con un déficit de balanza comercial de -3,441 millones de dólares comparado con los -3,262 millones de dólares en ese mismo mes en 2015.
En ese mismo periodo el único sector que mostró crecimiento en las exportaciones fue el automotriz al crecer 1.8%. En términos generales las exportaciones no petroleras cayeron un 0.38% lo cual no es muy alentador para la economía mexicana. La mayor caída en el valor de las exportaciones la mostró el petróleo que cayó un 49% en enero de 2016 en comparación con el mismo periodo del año anterior. A continuación la muestra de la evolución del precio del petróleo mexicano de exportación desde 2014.
La correlación entre la caída del precio del petróleo y el tipo de cambio mexicano parece mostrar que la depreciación del peso se debe en buena medida al efecto de la balanza comercial.
Así las cosas México ha mantenido un tipo de cambio relativamente bajo principalmente por la balanza comercial negativa. Si bien el Banco de México ha efectuado operaciones de compraventa de divisas para evitar fluctuaciones drásticas en el tipo de cambio, entre 2014 y 2016 ha perdido alrededor del 3% de sus reservas de divisas con relación a la M2. No parece ser una pérdida demasiado importante de reservas.
La conclusión que podemos sacar es que el Banco de México ha tomado medidas prudentes y ha manejado la política monetaria con relativo éxito. Pero el problema mexicano es de economía real. Como mencionamos anteriormente, las exportaciones no petroleras han incluso descendido ligeramente pese a la relativa ventaja que les da un tipo de cambio depreciado. Esto último, dicho sea de paso, demuestra una vez que lo más importante para las economías es la competitividad real y no la cambiaria.
Esperaríamos que la reacción sea que una vez cese la tendencia a la baja del tipo de cambio entren capitales a México. El único riesgo latente para México es el endeudamiento público que, como mencionamos en el informe del segundo semestre de 2015 para México, ha aumentado a pasos acelerados.
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