ESPAÑA
Las Administraciones Públicas españolas han incumplido ampliamente el objetivo de déficit en el cierre de 2015. El dato final ha sido del 5.16% del PIB, frente al 4.2% al que el gobierno se comprometió con Bruselas.
El sector inmobiliario es de los más pro-cíclicos que usualmente existen en las economías modernas. Este sector es, usualmente, uno de los principales objetos de sobre-inversión en las fases alcistas del ciclo económico. En consecuencia es también uno de los que más sufre cuando las burbujas se pinchan.
Las finanzas públicas han sido uno de los principales quebraderos de cabeza de la economía española en los últimos años. El pinchazo de la burbuja inmobiliaria hizo que se desplomaran unos ingresos sostenidos por ese boom económico artificial. Asimismo, la recesión activó los estabilizadores automáticos (como el gasto por desempleo), lo que unido a ciertas medidas de política fiscal expansiva, dispararon el gasto. El resultado fue un déficit público que llegó al 11% sobre el PIB en 2009.
Los buenos datos y perspectivas macroeconómicas de la economía española contrastan con las noticias de desaceleración de la economía internacional. El segundo trimestre la tasa de crecimiento del PIB continuó acelerándose, llegando a superar el 3% en términos interanuales. ¿Será capaz la economía española de mantener las tasas de crecimiento actuales en este entorno?
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