Public choice y crimen en Guatemala

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James Buchanan, premio nobel de economía en 1986 y doctor honoris causa en ciencias sociales de la Universidad Francisco Marroquín en 2001 es probablemente uno de los economistas más iconoclastas y agudos en su análisis en la historia del pensamiento económico. Habitualmente a Buchanan se le conoce por el desarrollo de la denominada Escuela de análisis de las decisiones públicas, o Public Choice. Aunque él mismo dice que el Public Choice debe de ser conocido como un programa de investigación económica más que una subdivisión de la economía[1].

Buchanan, en opinión del autor de artículo, es probablemente el economista que más se acercó dentro del análisis económico a lo que Heidegger llamaba un proyecto anticipatorio ante la muerte auténtica[2].  Buchanan fue un economista que, reconociendo el valor de la tradición (el koiné de la economía: la ortodoxia neoclásica), se permitió realizar un camino propio dónde se apartó, volvió y se volvió a apartar de la ortodoxia neoclásica. Al respecto dice: Few economist are wholly free of the confusions that I have discussed” [la diferencia efectiva entre una teoría subjetiva y otra objetiva del valor]. For myself, I advance no claim that my own thinking has yet fully rid itself of the paradigms of neoclassical orthodoxy”. (Buchanan, 2000, pg, 21).

Dejando atrás las presentaciones del autor, el ensayo A Defense of Organized Crime? se basa en una afirmación muy básica para el economista promedio: “If monopoly in the supply of “goods” is socially undesirable, monopoly in the supply of “bads” should be socially desirable, precisely because of the output restriction” (Buchanan, 1972, pg., 119). Este mismo punto fue citado en el artículo precedente sobre la situación de Guatemala.

Buchanan realiza en dicho paper un análisis geométrico de la criminalidad, o lo que se puede denominar transferencias no voluntarias de riqueza. Imaginemos por el momento un cuadrante cartesiano que en el eje Y está denominada la cantidad de recursos dedicados por una sociedad a actividades criminales, y en el eje X la cantidad de recursos dedicados a la actividad aplicación de la ley.   En este análisis geométrico se presupone  que en una sociedad donde no existe ninguna inversión en la aplicación de la ley, la cantidad de recursos dedicados a la actividad criminalidad iniciarán en un punto alto (relativamente a su riqueza) en el eje Y. En la medida que en respuesta a ésta cantidad de crimen se dedican esfuerzos para la aplicación de la ley, la actividad criminal reduce su nivel de inversión porque por algún u otro motivo reduce su nivel de renta. Por lo tanto, se puede presumir que se puede tener una curva de pendiente negativa que refleje el nivel de inversión de una sociedad en criminalidad, y una curva con pendiente positiva que refleje el nivel de inversión en aplicación de la ley de una sociedad. Para cada punto de nivel de inversión en aplicación de la ley habrá un punto de recursos dedicados a la criminalidad.  Esto será cierto hasta cierto nivel de inversión en aplicación de la ley, luego de la cual será prácticamente inmutable el nivel de crimen[3].  Se asume en esta forma de describir el equilibrio de fuerzas entre nivel de recursos de aplicación de la ley y nivel de recursos dedicados a la actividad criminal una libre entrada de competencia a la actividad criminal. No hay barreras establecidas por una cartelización de criminales.

¿Qué efectos podría tener en la sociedad que la actividad criminal se convierta en un cartel?  ¿Qué efectos tendría que se moviera de una organización industrial de competencia perfecta a una de monopolio?

Antes de dicha discusión, Buchanan, en su aguda distinción de fenómenos sociales, divide lo que hoy en día se considera crimen en dos tipos de actividades distinguibles. Primero, un tipo de crimen que está basado en transferencias voluntarias de lo que se puede considerar un bien económico, pero que está prohibido. Buchanan habla de la prostitución como ejemplo de este primer tipo de bien. Podría agregarse las drogas, o el alcohol en tiempo de la prohibición en Estados Unidos. Si no estuvieran prohibidos no se discutiría como actividad criminal sino simplemente alguna potencial externalidad de dichas actividades. El segundo tipo de crimen, es aquel que no se encuentra basado en un intercambio voluntario. Por ejemplo, el robo.

En el primer tipo de fenómeno la reducción de la cantidad ofertada por un monopolio induce un aumento en el precio de mercado del bien, y por lo tanto en la renta monopólica que puede derivarse de dicha reducción de oferta. Este incentivo induce a la cartelización u organización oligopólica de este tipo de bien económico, considerado mal social por la ley.

En el segundo tipo de fenómeno el efecto en el precio no es posible. Ya que no existen transacciones voluntarias, el precio de lo robado permanece igual para quién lo sustrae. Buchanan lo dice de la siguiente forma: si lo sustraído por ejemplo son units of money are indistinguishable, and the price of a dollar is invariant at a dollar” (Buchanan, 1972, 124).  Ésta consideración sobre el fenómeno de crimen tipo dos no induce a una cartelización en la organización criminal. No existe el incentivo de reducir la cantidad de crimen para aumentar precio y renta criminal.

Buchanan posteriormente discute que puede existir un efecto para todas las actividades criminales que denomina “input-price-effect that would offer the monopolist an incentive to restrict total supply below that which would be observe under open competition”. (Buchanan, 1972, 124).

Es decir, en competencia perfecta, dónde todos los recursos utilizados para la actividad criminal no son especializados, se suplen a un precio constante. Pero, “if we drop this assumption and allow for this possibility, then an expansion in output of the industry may increase the price of inputs. If a monopolist is unable to discriminate among different owners of specialized inputs, he will have an incentive to reduce total inputs hired (and hence total output produced) below that generated under competitive organization”. (Buchanan, 1972, 125).  

Buchanan en el paper continua con otro argumento que puede inducir a la monopolización del crimen, y luego discute posibles objeciones a la cartelización del crimen. Buchanan sí aclara su posición respecto a la posición de la fuerza de orden público ante este tema. Dice “the analysis carries no policy implications at all. It merely suggests that there may be social benefits from the monopoly organization of crime. (…) In practice, this suggestions reduces to an admonition against the much-publicized crusades against organized crime at the expense of enforcement effort aimed at ordinary competitive criminality”.  (Buchanan, 1972, 128).

El caso de Guatemala

En el año 2006 se firmó en Guatemala el convenio con la Organización de las Naciones Unidas, para establecer una Comisión Internacional Contra la Impunidad (CICIG). Esta comisión tiene dentro de su mandato combatir aparatos clandestinos de seguridad y cooperar con las autoridades locales para transferir conocimientos de investigación. El mandato es más amplio, pero no es objeto de este ensayo realizar dicho análisis.

En términos prácticos, además de la obvia profesionalización de las investigaciones, y del manejo de medios que ha realizado la CICIG con el Ministerio Público (se nota el aprendizaje en sus últimas diligencias), se percibe por parte de los guatemaltecos (me incluyo en este grupo) que se ha realizado un combate contra el crimen organizado, que en Guatemala, desafortunadamente, parecieran ser cuerpos paralelos o infiltrados en el Estado. El crimen organizado, se puede presumir con cierto grado de plausibilidad, que funciona como un monopolio, o como un oligopolio. Si asumimos que el combate contra la corrupción en los últimos años ha estado dedicado al combate contra los grandes monopolios del crimen, la argumentación realizada por Buchanan es plausible para interpretar lo que ha sucedido en Guatemala.  Para dar una luz sobre lo que está sucediendo en Guatemala se analizarán las tendencias de algunas series de tiempo de reporte de actividad criminal en el periodo 2008 – 2017.

Si la interpretación de Buchanan y la asunción de que la CICIG ha perseguido a grandes monopolios u oligopolios de crimen organizado son correctas, podríamos esperar un incremento en el crimen en general del país. ¿habrá sucedido eso?

La Secretaría Técnica del Consejo Nacional de Seguridad reporta datos desde 2008 de crimen. En términos absolutos , en general,  casi todos los tipos de crímenes contra la vida o la propiedad se han reducido.  Al calcular dichos tipos de delitos a nivel nacional en tasas por cada 100.000 habitantes el fenómeno acontece igual, pero se acelera la reducción. 

 

Gráfica 1

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Fuente: Datos publicados por la Secretaría Técnica del Consejo Nacional para la Seguridad.

La tasa de homicidios de igual forma que los homicidios globales vienen reduciéndose desde 2008. Esta información no confirmaría la hipótesis de Buchanan, o la CICIG no ha combatido necesariamente el tipo de monopolio del crimen.  La información que se utiliza para calcular estas tasas son los números de la Policía Nacional Civil (PNC) y datos probablemente del Instituto Nacional de Estadística sobre la población total de Guatemala. Si los rumores sobre el Censo de Guatemala son correctos (no hay crecimiento poblacional como el supuesto), la tasa de homicidios se podría haber reducido menos de lo afirmado. De igual forma no probaría la hipótesis de Buchanan, o de que la CICIG se ha dedicado a perseguir el crimen monopólico.

Gráfica 2

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Fuente: cálculos propios a partir de datos de reporte de información requerido 1936 a la Policía Nacional Civil.  Agradezco al Lic. Edgar Ortiz por compartir dicho reporte, además de Marelyn Mayen, y Lourdes Pérez estudiantes de economía de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Francisco Marroquín por el procesamiento del archivo PDF. 

Es importante ver la diferencia entre la gráfica 1 y la gráfica 2. Mientras que la tasa de homicidios viene en reducción permanente, la tasa de extorsiones (calculado con el nivel de población que se presupone con la tasa de homicidios) viene en crecimiento, al menos desde 2014, que fue el año más bajo en todos los niveles desde 2010.

Esta segunda gráfica puede ser un ejemplo del fenómeno criminal tipo dos descrito por Buchanan. El monto de dinero extorsionado no se reduce al momento de incrementar la actividad criminal, por lo tanto en el lado del precio no habría incentivo para cartelizar la actividad. Pero, puede existir un incentivo a cartelizar la actividad por la inducción en el precio de los recursos utilizados para extorsionar. Este incentivo llevaría a mantener el proceso cartelizado y reducido en cantidad de lo que sería un mercado de competencia perfecta. El aumento de la actividad extorsionadora coincide plenamente con la caída del Partido Patriota del poder (PP) que se puede interpretar plausiblemente como un monopolio del crimen con disciplina militar. Al desarticular dicha presunta banda criminal se elimino la cartelización y se abrió a competencia y por lo tanto existió un aumento en la actividad criminal.

El otro elemento no analizado aun es la respuesta de la aplicación de la ley que reduce la rentabilidad de las empresas criminales.

Gráfica 3

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Datos: cálculos propios en función de datos entregados por la Policía Nacional Civil (PNC) respuesta 1936 a requerimiento de información.

En la gráfica 3 se puede observar que la respuesta de la sociedad (al menos de forma oficial) en contra del crimen ha sido creciente en cuanto a recursos dedicados a combatirlos. Esto en teoría debería de producir una reducción de la rentabilidad de las empresas criminales. Pero, ¿por qué podrían subir las extorsiones y por qué se reducen los homicidios?

El aumento de número de policías de la PNC puede estar dedicado a combatir cierto tipo de crímenes (sicariato por ejemplo) y no otro tipo de crímenes, por ejemplo la extorsión. Además, la inteligencia de combate contra extorsiones puede ser diferente al de los sicarios. Aunque, puede ser muy similar, en el caso de Guatemala la Intendencia de Verificación Especial (IVE) debería de tener toda la inteligencia para poder combatirlo.  Quizá la persecución ha estado focalizada en algunas actividades criminales que podrían tener más rentabilidad relativa y se han trasladado recursos de una actividad criminal a otra.

Otro elemento muy importante para analizar es el supuesto de la población nacional para los últimos años. Si al final hay crecimiento poblacional más lento de 2.4[4]% anual de 2008 a 2017 es muy posible que la extorsiones crecieran más de lo reportado, y los homicidios se redujeran más de lo esperado.

Gráfica 4

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Datos: cálculos propios en función de datos entregados por la Policía Nacional Civil (PNC) respuesta 1936 a requerimiento de información.

En la gráfica 4 se puede observar que la tasa de heridos viene en franca reducción así como la tasa de homicidios.

En resumen, si asumimos que los datos son fiables (que contienen error, pero no están manipulados deliberadamente)[5] se puede interpretar plausiblemente que:

  1. La hipótesis de Buchanan puede tener validez si consideramos al PP un monopolio del crimen organizado con disciplina militar.
  2. Que la CICIG y el MP han combatido dichos monopolios enfocados en cierto tipo de delito (podría explicar la reducción de homicidios).
  3. Esta persecución de los monopolios de cierto tipo de delitos produce una reducción en la rentabilidad esperada de esas actividades criminales, produciendo una transferencia hacia otras actividades criminales dónde la persecución no ha incrementado. Ejemplo, las extorsiones.
  4. El incremento de agentes de la PNC probablemente genera el efecto descrito por Buchanan en la reducción de la rentabilidad de ciertas actividades criminales.

¿Qué nos queda por hacer? Continuar investigando el tema para tener una referencia de si las cifras publicadas por los diferentes organismos del Estado son confiables. Además, realizar un análisis de la composición de las denuncias en cuanto a homicidios. Por ejemplo: ¿son mayoritariamente por sicariato, ajuste de cuentas, o son simplemente ajustes pulsionales de la población? Por ajustes pulsionales me refiero a violencia intrafamiliar, crímenes pasionales o familiares. Está descomposición de las series arrojaría mucha luz.

Los datos además arrojan que recursos para la prevención de las extorsiones deben de ser dedicados rápidamente. Transferencia de conocimiento en investigaciones de dicho tipo podría ser proporcionado por la Intendencia de Verificación Especial (la unidad de inteligencia financiera contra el lavado de dinero de Guatemala) a los investigadores del Ministerio Público, y la Policía Nacional Civil.

En los países desarrollados, Suecia, Noruega, y Dinamarca (por citar algunos) es imposible pensar que no existe ningún tipo de crimen, por ejemplo la corrupción. Pero, las tasas de homicidios y de heridos violentos son ínfimas comparadas con las de Guatemala. ¿Podría ser que ellos siguieron un análisis tipo Public Choice en cuanto al combate del crimen? ¿Qué queremos los guatemaltecos?[6]

Conclusión al estilo de un economista tipo Public Choice: viendo la política sin romanticismos ha de reconocerse que el óptimo de crimen no puede ser cero en una sociedad. Llevarlo al nivel más bajo posible implica decisiones de quienes persiguen el crimen. 

 

Referencias

Buchanan, James A Defense of Organized Crime? En The Economics of Crime and Punishment (Washington D.C.: American Enterprise Institute for Public Policy Research, 1972).

(…) Is Economics the Science of Choice? En Economic Incquiry and Its Logic (Indianapolis: Liberty Fund Inc, 2000).

Dahstrom, Daniel, The Heidegger Dictionary (London, Bloomsbury Academics,2013)

Freud, Sigmund, El malestar en la cultura (Madrid: Alianza Editorial, )

 

[1]Ver: http://www.montana.edu/hfretwell/documents/332/buchananpublicchoice.pdf

[2] Se puede hacer una interpretación ligera del análisis existencial de Heidegger en Ser y Tiempo que sigue de la siguiente forma: todo Dasein (o ser-ahí) eventualmente debe de enfrentar la posibilidad, del cese de toda posibilidad, la muerte. Ante este acontecimiento, en todo Dasein se pueden plantear dos grandes posibilidades;

  1. Vivir la vida dentro de lo que se denomina los cánones de la tradición, es decir, hacer lo que se hace desde la vida del hombre promedio.
  2. La otra posición sería que después de un análisis afectivo de sus más fácticas posibilidades emprenda un proyecto anticipatorio ante la muerte de forma autentica. Esto significa poder vivir desarrollando la propia vida en un mundo compartido.

En el caso de Buchanan y la economía significa que los economistas promedios son aquellos que simplemente hacen lo que dicta la ortodoxia neoclásica, quizá hasta sin pensarlo, al mejor estilo de Ivan Ilicht. En el caso de Buchanan “Anticipating death as our defining possibility discloses our finitude but also enables us to become free for it and, hence, free to understand and choose authentically among finite factical possibilities.” Dahlstrom (2013, loc 597). Buchanan es un economista que no ha aceptado la tradición neoclásica de forma dogmática, aunque reconociendo qué es el koiné de la economía.

[3] En este punto, se puede interpretar claramente que Buchanan reconoce cierto nivel de conflictividad en las sociedades humanas más allá del control consciente de un pacto social. En opinión del autor de este ensayo la mejor forma de descripción que ha existido es la de Sigmund Freud en El malestar en la cultura. Una interpretación breve y ligera sería que los seres humanos nos organizamos socialmente en un primer lugar por lo prematuro que somos al nacer y segundo, por la fundamental busca de satisfacción pulsional de vida y muerte. En un artículo anterior hay una pequeña discusión sobre este mismo punto al final del artículo.

[4] Tasa de crecimiento de la población que estima implícitamente la tasa de homicidios. Calculado como tasa de crecimiento poblacional compuesta en el periodo 2008 al 2017.

[5] Desafortunadamente las instituciones de toma de datos del Estado guatemalteco están desacreditadas. Errores públicamente reconocidos por las autoridades del Instituto Nacional de Estadística, junto con toda la corrupción percibida dejan poco espacio a la credibilidad de toda cifra pública.  

[6] Queda pendiente introducir al análisis de Buchanan la idea de la probabilidad efectiva del castigo, desarrollada ampliamente por Gary Becker (Nobel de economía en 1992). Introducir este elemento permitiría un análisis económico diferenciando al MP, la CICIG y el Organismo Judicial. La respuesta de la población criminal ante un alineamiento de dichos organismos y  ante un des-alineamiento podría ser considerable.

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Clynton López Flores

Clynton López Flores

Clynton López es profesor de la Universidad Francisco Marroquín desde 2002 en las áreas de economía y filosofía. Es licenciado en Economía con especialización en Finanzas por la Universidad Francisco Marroquín y es máster en Economía por la misma universidad, ambas Magna Cum Laude. Cursó los programas ejecutivos en Boston University sobre Managerial Economics & Corporate Finance, la Maestría en Filosofía en la Universidad Rafael Landívar (especialidad fenomenología), y el Post Grado en INCAE de Alta Gerencia. En el ámbito profesional cuenta con más de 10 años de experiencia gerencial en banca y empresas financieras tanto en Guatemala, como en California y Puerto Rico, y es miembro de la Mont Pelerin Society.


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4 Comentarios

  1. Luis Rogelio Marroquín el 9 febrero, 2018 a las 11:28 am

    Felicitaciones a los profesionales y Universidad Francisco Marroquín que se dedican al estudio y elaboración de estos documentos ilustrativos que nos educan y sirven para comprender los problemas sociales y económicos que aquejan a nuestro país. Por último mil gracias.
    Saludos

  2. Ana Mena el 10 febrero, 2018 a las 9:17 am

    Gracias por el interesante artículo. Sugiero revisar la ortografía siempre antes de publicar.

  3. RolandoB el 13 febrero, 2018 a las 7:13 am

    ¿Un catedrático con mala ortografía? Que Dios nos ampare.

  4. Clynton R. López el 23 febrero, 2018 a las 8:45 am

    Gracias por su comentario.

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