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El Banguat sucumbe a los exportadores devaluacionistas

Después de que desde UFM Market Trends denunciáramos la campaña negra que parte de los exportadores estaban realizando hacia el Banco de Guatemala, éste finalmente termina sucumbiendo a las presiones de los grupos de presión devaluacionistas.

Hasta hace poco la regla cambiaria había servido para evitar intervenciones arbitrarias en el tipo de cambio. Sin embargo, esto cambia desde la introducción de las nuevas medidas de intervención de tipo de cambio anunciadas por el Banguat, especialmente las nuevas emisiones de bonos en dólares. La discrecionalidad del Banguat en la modificación política del tipo de cambio parece que va a ser la tónica habitual en el futuro cercano.

Las nuevas medidas del Banguat para intervenir el tipo de cambio

Las medidas de intervención del tipo de cambio anunciadas recientemente son dos:

  • Aumentar las compras que puede hacer el Banguat una vez que la regla de intervención para evitar volatilidad se activa.

    Si bien siempre reviste cierta gravedad que la capacidad de intervención de un poder público se amplíe, la discrecionalidad del Banguat con esta medida es limitada ya que la regla anterior sigue aplicando.

  • Emisión de certificado de depósitos en dólares.

    El Banguat emitirá certificados de depósito para “recoger” dólares del mercado y “esterilizarlos”. Es decir, el Banguat emite bonos para disminuir la cantidad de dólares en circulación cuando se estime que hay demasiados dólares.

Esta segunda es la decisión más controvertida y la que vamos a analizar en profundidad.

¿Demasiados dólares?

Hasta febrero de 2017 el Banguat se jactaba de manejar la política monetaria con un objetivo de inflación cuya principal herramienta de política monetaria es la determinación del tipo de interés de corto plazo y las operaciones de mercado abierto.

El tipo de cambio era una variable en la que sólo se intervenía para evitar deslizamientos pronunciados del tipo de cambio (sea esto efectivo o no, al menos está en concordancia con el objetivo de promocionar estabilidad macroeconómica que se le atribuye a todo banco central). La determinación o modificación del tipo de cambio (o de su tendencia) no le competía al Banguat, al menos no hasta febrero de 2017.

Con la emisión de certificados de depósito en dólares se rompe la dinámica anterior y el Banguat se propone modificar el tipo de cambio activamente a discreción. Cuando el Banguat estime que las entradas de dólares son muy grandes, emitirá certificados de depósito y retirará esos dólares del mercado evitando que el tipo de cambio se aprecie.

La forma en la que se estima si existe o no exceso de dólares no ha sido especificada, al menos no de momento. El problema es que en ausencia de regla cambiaria, la discrecionalidad en el manejo del tipo de cambio es la regla. Al final es complicado saber si un aumento de entradas de divisa extranjera es un “exceso de dólares” o un movimiento natural del mercado. En este escenario, la politización del tipo de cambio es un hecho.

Al final la emisión de certificados de depósito no es más que la constatación de que la institucionalidad del Banguat ha muerto y que el banco central cede a las presiones de su politizada junta monetaria y a la presión ejercida por los exportadores devaluacionistas.

Todo esto se da a pesar de que Guatemala ya ha sido objeto de las políticas devaluacionistas durante décadas sin mucho éxito en el desarrollo del país.

Quebrando el Banguat a marchas aceleradas

Más allá de la presión que ejercen los devaluacionistas exportadores que buscan incrementar sus rentas con un tipo de cambio devaluado, ¿qué resultados esperamos de la emisión de estos certificados de depósito?

El Banguat, que ya se encuentra en una posición patrimonial delicada, se permite el lujo de recoger dólares a un tipo de interés alto en Guatemala para colocarlo en EEUU a un tipo de interés bajo. Es decir, el Banco de Guatemala se está endeudando para perder dinero.

Al más puro estilo años 80s, el Banguat paga y promociona estrategias de inversión libres de riesgo. En los años 80s, también para sostener tipos de cambio contrarios al mercado, el Banguat vendía dólares a un precio mucho menor que el de mercado. Evidentemente con cada transacción el Banguat registraba una pérdida. La contraparte del Banguat (los que podían acceder a las reservas del Banguat) se beneficiaba de una ganancia libre de riesgo, comprando dólares baratos en el banco central y vendiéndolos caros en el mercado. De forma curiosa, en este caso los agraviados eran los exportadores y los beneficiados los importadores. En esta ocasión los importadores saquearon el Banguat.

En 2017 el Banguat, presionado por algunos exportadores, también está intentando sostener un tipo de cambio contrario al mercado. En concreto el Banguat está recogiendo dólares y pagando por ellos un tipo de interés alto a la misma vez que los coloca en EEUU a un tipo de interés bajo. De igual manera que en los años 80s, el Banguat pierde dinero con cada transacción. En esta ocasión los exportadores están saqueando el Banguat.

Esta política además está condenada al fracaso ya que se está promocionando que los agentes económicos tomen la posición contraria, es decir que se endeuden barato en dólares en EEUU y se los coloquen al Banguat caro (a tipo de interés alto). Desde este punto de vista, las emisiones de bonos del Banguat pueden tener un efecto llamada y aumentar la cantidad de dólares que entran a la economía. En otras palabras, es posible que ni siquiera se drene a la economía de dólares como se pretende y que fracase la política devaluacionista.

La complicada situación actual del Banguat

El Banguat ya es una institución prácticamente quebrada, con unas pérdidas operativas que el gobierno no cubre y un capital cada vez más menguado. Las consecuencias de un banco central quebrado se conocen bien en Guatemala, inflación desbocada, caída en picado del tipo de cambio y crisis económica sin precedentes (los mencionados años 80s).

Parece que algunos exportadores guatemaltecos quieren reeditar la triste década perdida de los 80s pero siendo ahora ellos los beneficiados.

El Banguat se encuentra en una posición cada vez más complicada, las pérdidas operativas no son cubiertas por el gobierno y el capital disminuye a marchas aceleradas.

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Fuente: Banco de Guatemala.

Más grave todavía es la situación patrimonial del Banguat si incluimos la deuda que el gobierno no reconoce para con el banco central como cuenta en mora. Estamos refiriéndonos a aquella deuda “escondida” o bomba monetaria como es comúnmente conocida. Si computamos esta deuda como impagada, el Banguat presenta un capital negativo y sería a día de hoy un banco quebrado.

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Fuente: Banco de Guatemala.

Los bancos centrales quebrados traspasan usualmente sus quiebras a los usuarios de su moneda mediante inflación y caídas desproporcionadas del tipo de cambio. Esto es, básicamente cualquier ahorrador en quetzales perdería todo su dinero. Como recordamos, los ahorradores en quetzales suelen ser las capas más desfavorecidas de la población, los principales perdedores de las políticas inflacionistas.

¿Alguna vez se ha preguntado porque un país como Guatemala necesita unas reservas internacionales tan grandes? Actualmente la cifra alcanza casi 9000 millones de dólares. La respuesta es que estos dólares son necesarios para que una institución cada día más cerca de la insolvencia como es el Banguat sea capaz de sobrevivir y generar confianza en los agentes económicos.

En esta complicada tesitura no parece razonable emitir certificados de depósito que van a significar un aumento de pérdidas del Banguat y que van a profundizar en la carencia de capital que sufre la institución.

El pecado capital del gremio devaluacionista exportador; “arreglar” lo que funciona y dejar intacto lo que no funciona.

Guatemala es un país singular en lo que a facilidad para hacer negocios y competitividad se refiere. Existen ciertas áreas en las que el país brilla por su excelencia y otras áreas que lo sitúan en los últimos puestos del mundo.

captura-de-pantalla-2017-03-02-a-las-3-55-19-p-mFuente: Doing Business Report 2017.

La mejor posición relativa de Guatemala es la del sistema de crédito. Curiosamente el gremio exportador guatemalteco dirige sus críticas y presiones al Banguat, la institución que se encarga de velar por el correcto funcionamiento del sistema de crédito en Guatemala, donde el país es más competitivo y sobresaliente encontrándose por encima de países como España, Alemania u Holanda.

Mientras, los temas realmente importantes en los que se necesita urgentemente mejorar son dejados de lado. En capacidad para hacer cumplir contratos Guatemala es uno de los peores países del mundo. La inseguridad jurídica a la que da lugar la incapacidad para hacer cumplir contratos es uno de los principales impedimentos que impiden que los negocios de los guatemaltecos puedan prosperar o que evita que entre inversión extranjera directa.

El gremio devaluacionista exportador, en su continuo ataque al Banguat para que modifique el tipo de cambio a su conveniencia lo único que provoca es minar la poca institucionalidad del país y destruir uno de las pocas funciones en la que el Estado guatemalteco es eficiente.

La idea que defendemos desde UFM Market Trends es extender la institucionalidad del Banguat al Ministerio Público y otros entes de gobierno. Convertir al Banguat en marioneta de grupos de presión consigue justo lo contrario. La idea que parece defender el gremio devaluacionista exportador es transformar el Banguat en una suerte de Ministerio Público.

La puntilla final devaluacionista, el ministerio de finanzas.

Si bien el Banguat acaba de ser tomado por los exportadores devaluacionistas, el ministerio de finanzas ya fue colonizado desde hace tiempo por este particular grupo de presión.

En este contexto, el ministerio de finanzas pretende “ayudar” a devaluar el quetzal con dos medidas.

  • Endeudamiento en dólares.

Se pretende emitir bonos para el mercado local en dólares para una vez más intentar recoger lo que el gremio devaluacionista exportador cree que es un exceso de dólares.

  • Promocionar déficits fiscales.

Se pretende aumentar el endeudamiento general del Estado lo cual provocaría una presión devaluadora. Los déficits fiscales tienden a generar empeoramiento en la balanza comercial y salida de divisas (el tan ansiado drenaje de dólares).

Ministerio de finanzas destruyendo las finanzas guatemaltecas

Con estas dos medidas el ministerio de finanzas estaría comprometiendo la estabilidad macroecónomica guatemalteca por una doble vía.

  • Descalce monetario.

El ministerio de finanzas cobra impuestos en quetzales, por lo que, en la medida de lo posible, debería endeudarse en la misma moneda en la que tiene sus ingresos para evitar correr con riesgos de innecesarios de tipo de cambio. Esto es imposible con endeudamiento externo, pero posible y deseable con endeudamiento interno. El Ministerio de Finanzas lo único que busca es hacer un bypass al Banco de Guatemala y devaluar el tipo de cambio por su cuenta.

  • Insostenibilidad de las cuentas públicas de Guatemala.

Promocionar un déficit fiscal con una deuda sobre ingresos fiscales en el límite de lo que el Fondo Monetario Internacional considera como peligroso parece una actitud en extremo arriesgada. Y es que la deuda del gobierno guatemalteco es enorme, sobre todo si tenemos en cuenta la deuda no reconocida e impagada del gobierno para con el Banguat y el IGSS. En este contexto, parece que nada importa con tal de devaluar el quetzal, aunque sea llevarse por delante las ya maltrechas cuentas del gobierno guatemalteco.

Conclusión

El devaluacionismo no consigue convencer, casi tres décadas de crecimiento económico pobre con las medidas devaluacionistas encima de la mesa atestiguan el pobre planteamiento.

Sin embargo, el devaluacionismo exportador guatemalteco se mueve mucho mejor en ambientes políticos que académicos. Convencer no convence, pero igualmente se imponen voluntades.

Los problemas que se abren en el futuro cercano son cuatro:

  • Aumento de competitividad vía devaluación y no vía productividad. Los aumentos de productividad, auténtica vía de desarrollo económico, seguirán estancados en Guatemala.
  • Destrucción de la institucionalidad de una de las pocas instancias públicas confiables en Guatemala, el Banguat.
  • Profundización de la descapitalización del ya descapitalizado Banguat. Incremento pérdidas de la institución. Incremento de la bomba monetaria.
  • Ministerio de finanzas promueve un incremento en la insostenibilidad de las cuentas públicas de Guatemala y una caída en la calidad del manejo financiero promocionando descalces monetarios.

Pero ya se sabe, para vencer no siempre hay que convencer.

AVISO: el análisis contenido en este artículo es obra exclusiva de su autor, las aseveraciones realizadas no son necesariamente compartidas ni son la postura oficial de la Universidad Francisco Marroquín.

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Daniel Fernández

Daniel Fernández

Daniel Fernández es el fundador de UFM Market Trends y profesor de economía en la Universidad Francisco Marroquín. Tiene un doctorado en economía aplicada en la Universidad Rey Juan Carlos en Madrid y también era un fellow en el Mises Institute. Tiene un máster en Economía de la Escuela Austriaca por la Universidad Rey Juan Carlos y un máster en Economía Aplicada por la Universidad de Alcalá en Madrid.

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14 Comentarios

  1. Alejandro Ceballos el 3 marzo, 2017 a las 6:26 am

    Que triste visión y que analisis mas somero. Ni entiende la realidad ni aborda el problema de frente. Pobres muchachos sus alumnos. Como se va perdiendo la academia en Guatemala. Encima abusivo y soez al referirse a los exportadores. Desgracia!

    • Daniel Fernández Daniel Fernández el 3 marzo, 2017 a las 11:31 am

      Estimado Alejandro, gracias por su comentario.

      1- La academia necesita de critica y varios puntos de vista para desarrollarse. Hasta ahora y en este tema sólo había un punto de vista. Entiendo que a usted no le guste, pero la academia gana con los debates.

      2- Si no entiendo la realidad ni abordo el problema de frente indique por qué, en caso contrario son afirmaciones gratuitas.

      3- Verá que me refiere a una parte de los exportadores no a todos. Sólo aquellos que hacen lobby activo para la devaluación. Si usted está entre ellos entiendo también que no le guste el artículo. Sin embargo ¿dónde exactamente soy soez en mis comentarios a esa parte de los exportadores?

      Reciba un cordial saludo.

  2. Dr. Antonio Wohlers el 3 marzo, 2017 a las 7:50 am

    Totalmente de acuerdo con esta conspiración devaluacionista. Los pobres más pobres, los productos importados más caros ( medicina).

  3. Mauricio Nájera el 3 marzo, 2017 a las 7:13 pm

    Sería bueno mencionar que no solo los exportadores están perdiendo con el tipo de cambio (hoy pagan Q7.10 por dólar algunos bancos). Toda la gente que vive de las remesas de sus familiares en EEUU están recibiendo menos quetzales por cada envío. Cuánto representan las remesas para la economía del país? Bastante. Pero habría que preguntarle qué opina cada familia que le envían $100 dólares y le dan solo Q710.00
    Otro caso: los que venden o alquilan propiedades, seguro están resintiendo la merma en su ingreso al pasarlo a quetzales. En conclusión, quien compra productos importados sale favorecido, y quien recibe dólares por venta o remesa sale afectado con el actual cambio. La pregunta es: los importadores están trasladando ese beneficio al cliente y dando mejores precios?

    • Daniel Fernández Daniel Fernández el 3 marzo, 2017 a las 7:45 pm

      Estimado Mauricio, gracias por su comentario.

      En principio necesitas de una aduana eficiente (o mejor aún, de la ausencia de aduana) para que los precios de los productos de importación se trasladen rápidamente en menores precios al consumo. Parece que la aduana guatemalteca no sólo no es eficiente en términos de tiempo, si no que existen múltiples barreras no arancelarias que impiden que entren productos fácilmente a fronteras guatemaltecas.

      De hecho una de las formas de «dar salida» al supuesto exceso de dólares es precisamente fomentando un aumento de importaciones. Parece que el mecanismo formal para importar funciona mal y que el mecanismo informal fue parcialmente dinamitado desde el escándalo de la linea. No he hecho un estudio exhaustivo (es uno de mis pendientes) de el cambio en el funcionamiento de la aduana, pero parece que importar se ha vuelto un infierno burocrático.

      Un saludo.

  4. Juan José Rolz el 5 marzo, 2017 a las 9:50 am

    Mientras Guatemala sigue con una apreciación del tipo de cambio, países como México y Colombia han seguido desde hace más de 4 años una devaluación de más del 30%. Esto nos pone en una posición desfavorable cuando uno quiere competir a nivel internacional; pues estos países pueden bajar sus precios en dólares americanos. Luego las personas que reciben remesas ven cómo su rendimiento se viene abajo también, lo que usted llama «presión» es una idea equivocada.

    El aumentó de la productividad y la eficiencia en los procesos industriales a nivel nacional se han dado, cosa que los paises como México y Colombia también han realizado; y adicionalmente con una devaluación del tipo de cambio están por encima de Guatemala para ser más competitivos.

    El ejemplo está en la cerveza Modelo especial de México, esta marca es más barata en Guatemala de lo que se vende en México. Donde la lógica en eso, si hay una distancia entre México y Guatemala de 1500km; asumiría uno que el flete tendría que ser más alto y el precio por ende más caro.

    Pero lo que hace Grupo Modelo, es generar excedentes de producción y con la ventaja de tener una moneda completamente devaluada; pueden vender a precios mucho más bajos que los productores guatemaltecos.

    Esta situación es apremiante para el consumidor, pero para la producción nacional es una bomba de tiempo para ir perdiendo espacios de competitividad, y también para la persona que recibe remesas.

    México apoyo durante años una política de país para ser un motor de generación de empleo masivo a través de diversas manufacturas; la prueba está en que el año 2005 habían 7 ensambladoras de vehículos. Hoy en día hay 22 y pronto 23 con la apertura de la planta Audi en Puebla.

    Que nos pasó en Guatemala?

    Varias cosas, malos servicios, pésimas carreteras (lo invito ir a Reu y pasar por Cuyotenango), costos de energía altos.

    Por eso creo que su artículo está errado en mencionar «presión devaluasionista»; se trata de entender la realidad económica mundial y regional que está afectando la producción nacional y las remesas; y tomar acción para apoyar a todos los sectores para que el empleo nacional pueda ser competitivo y sostenido en el tiempo.

    • Daniel Fernández Daniel Fernández el 5 marzo, 2017 a las 5:27 pm

      Estimado Juan José, gracias por su comentario.

      En realidad Guatemala, por paridad del poder adquisitivo todavía no es un país caro, de hecho está al nivel de México y por debajo de otros socios centroamericanos, en este artículo que yo mismo escribí puede encontrar las referencias. La idea básica es que Guatemala viene de una posición en la que el tipo de cambio si estaba muy depreciado y hasta ahora no se ha empezado a competir en igualdad de condiciones.

      https://trends.ufm.edu/articulo/dia-marmota-devaluacionista/

      Lo cierto es que tampoco se han dado esos aumentos de productividad de los que habla, no al menos desde los años 90s. El aumento de productividad total desde el año 88 hasta 2014 en Guatemala ha sido de algo más del 5% (vs más de 25% en EEUU). La productividad por trabajador ha aumentado un 18% en Guatemala entre 1989 y 2011 (vs 43% en EEUU).

      Entiendo lo que dice, la infraestructura es horrible en Guatemala. Adicionalmente, la corrupción y la inseguridad jurídica son la tónica habitual para hacer cualquier tipo de negocio, los conflictos con pueblos indígenas hace casi imposible llevar a cabo una actividad a gran escala en el interior del país y la legislación laboral hace que contratar a un trabajador sea increiblemente caro. Veo estos problemas y estoy con ustedes en estos puntos.

      Ustedes tienen todo mi apoyo y el de Market Trends para abordar estos problemas y crear un verdadero estado de derecho, pero recibirán duras criticas si lo que buscan es un privilegio para hacer de contrapeso a los privilegios de terceros que ustedes sufren. Una injusticia no se arregla con otra injusticia.

      Reciba un cordial saludo.

  5. Luis Najarro el 7 marzo, 2017 a las 8:23 am

    Me da mucha pena la forma de escribir de un catedratico de UFM, pareciera que la mano menos habil de la mayoria de personas esta cambiando la forma de pensar hasta de un catedratico de una de las universidades mas prestigiosas de latinoamerica…

    • Daniel Fernández Daniel Fernández el 7 marzo, 2017 a las 11:53 am

      Estimado Luis, gracias por su comentario.

      Entiendo que no le guste el artículo o «la forma de escribir». Si pudiera comentar el porqué quizá podría tomarme su comentario en serio y no considerarlo sólo como una forma de crítica gratuita y carente de fundamento.

      Reciba un cordial saludo.

  6. Alan Cosillo el 7 marzo, 2017 a las 2:47 pm

    MMMMM, pasele la prueba de la paridad del poder compra al quetzal (el Big Mac index le servirá) y verá que está muy apreciado, el quetzal debería estar a Q8.5/US$, pero actualmente esta tan apreciado que desesperó al mercado, en especial a los exportadores. Invertir en Guatemala en dólares es un negoción Pérez con tasas muy por arriba de las que brinda el mercado norteamericano, la distorsión que hace el banco de Guatemala al recoger dólares es una apreciación sucia, que al igual que un sus argumentos en contra de la depreciación son dañinos para el país.

    • Daniel Fernández Daniel Fernández el 7 marzo, 2017 a las 3:59 pm

      Estimado Alan, gracias por su comentario.

      En realidad ya hicimos esto que usted recomienda y realmente por factor de conversión de paridad de poder adquisitivo el quetzal no está apreciado ni siquiera contra México después de la caída del peso. Aquí tiene el artículo:

      https://trends.ufm.edu/articulo/dia-marmota-devaluacionista/

      Las tasas hay que corregirlas por riesgo país, con la calificación de riesgo de Guatemala en realidad el tipo de interés es demasiado bajo en comparación con el tipo de interés en dólares en EEUU. Justo al revés de lo que usted dice.

      Mis argumentos en contra de la depreciación inducida serán dañinos para una pequeña parte del país (que además coincide con uno de los mayores grupos de presión) no para el país.

      Reciba un cordial saludo.

  7. Jorge Cabrera el 9 marzo, 2017 a las 9:47 am

    Estamos ante un fenómeno y crísis no analizada en relación a los costos en la exportación.
    La mayoria de exportadores siempre apostamos al diferencial cambiario en beneficio.
    Ante las nuevas políticas del gobierno de Estados Unidos y la insertidumbre del mayor producto de exportación mano de obra, al verse amenazados estan vendiendo sus pertenencias ante el temor de ser deportados y esto creando una DEFLACION (si vemos al dolar como mero producto bien o servicio), la tendencia creo en mi opinión si es bien manejada a un futuro cercano su apreciación y estabilidad cambiaria «Real».
    La política de la mayor potencia no solo es un muro de concreto, son políticas económicas.
    A más bajo dolar x quetzal
    Se pensaría más bajo el precio de la importación. Hablese de materia prima y productos finales. A un plazo determinado beneficio para el consumidor.
    Crísis momento de oportunidad. Fenómeno momento de análisis y estudio

  8. Pedro Ramirez el 25 mayo, 2017 a las 9:06 am

    El artículo perdió rigurosidad al meter, saber quién sabe porqué, al MP en el análisis. Y parte de que no hay que politizar la economía. Pero en general esta bueno.

  9. Rigoberto Miguel De Leon Maldonado el 4 octubre, 2017 a las 8:44 pm

    Según reporte del Banco Mundial, en el periodo del año 2012 al 2017, como resultado de un manejo macroeconómico prudente, Guatemala ha tenido uno de los mejores desempeños económicos de América Latina, con una tasa de crecimiento por encima del 3 por ciento desde 2012 y que alcanzó el 4.1 por ciento en 2015. En 2016 el país creció a un 2.9 por ciento, según las últimas estimaciones, y se prevé que en 2017 crezca un 3.2 por ciento.

    Relacionando su exposición con estos datos económicos, ¿como identifica a los que son realmente beneficiados?

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